Los Valores que Cultivamos

Educación integral para la paz y convivencia:

Queremos introducir al ser en el reconocimiento de la presencia de su vida anímica y la de los otros, como factores presentes en la cotidiana convivencia, acercándole la posibilidad de despertar paulatinamente, la autoconciencia sobre su sentir, pensar y accionar, su relación e interdependencia con los seres y circunstancias de la vida. 

Creemos en la necesidad de propiciar un espacio donde el ser humano en continua formación, logre desarrollar su individualidad, desplegando sus capacidades para construir sanas relaciones consigo, con los otros y con el medio ambiente. 

Individuo y comunidad interactúan en equilibrio desde la equidad:

Pensamos y sentimos La aldea, como un espacio tendiente a la totalización, donde se valora y cultivan procesos particulares y colectivos, intentando concertar a favor de todos, bajo los ideales de igualdad, libertad y fraternidad. 

Aprendizaje vivencial y esencial:

El conocimiento se da en práctica, se vive con el corazón y, por medio de la observación y la reflexión sobre las experiencias, sentimientos, ideas e intuiciones, se llega a la reelaboración de los saberes, siempre honrando a quienes antes de nosotros recorrieron el camino de ser y el hacer. 

Aprendemos principios básicos aplicables, llaves del conocimiento, puertas de entrada y puntos de partida que permitan avanzar en el espiral del conocimiento y estimulen a la posterior exploración en los caminos individuales. 

Cultivamos los ritmos naturales y el trabajo consciente con las fuerzas cósmicas. 

Cultivo de la espiritualidad:

Optamos por una pedagogía iniciática, que rescate el asombro, que valore el rito, el encuentro, la gratitud ante los otros seres y la existencia. La celebración de los ritmos cósmicos, fiestas tradicionales, agrícolas, religiosas hacen parte de nuestra cotidianidad.

Productividad y Sustentabilidad:

La valoración de la capacidad de trabajo, transformación y producción del Ser Humano, van de la mano con su capacidad de cuidar, conservar y favorecer la vida a su alrededor. En la aldea pedagógica camino del sol se desarrolla en conciencia ecológica, propiciando el consumo responsable y realizando acciones productivas sustentables a nivel local, con visión global.